Santo Domingo. – Las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) constituyen el 99 % del tejido empresarial en República Dominicana y generan alrededor del 62 % del empleo en el país. Sin embargo, a pesar de su importancia para la economía nacional, este sector enfrenta desafíos estructurales que dificultan su desarrollo, sostenibilidad y participación en la economía formal.

Principales desafíos
Entre los principales obstáculos se encuentran el acceso limitado a financiamiento, las altas tasas de interés, los requisitos excesivos y la baja inclusión financiera, factores que afectan directamente la capacidad de capitalización de estas empresas. Además, persiste un elevado nivel de informalidad, especialmente en sectores como la construcción, donde más del 85 % de las unidades operan fuera del marco legal.
Otro reto crítico es la escasa digitalización. Muchas mipymes aún no aceptan pagos digitales ni han automatizado sus procesos, lo que impacta negativamente en sus ventas y competitividad. A esto se suma la limitada participación en compras gubernamentales, a pesar de las leyes que priorizan su inclusión. La regulación laboral, poco adaptada a la realidad de estas empresas, también dificulta su sostenibilidad.
Propuestas de solución
Luis Miura, asesor de la Junta Directiva de la Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme), propone una estrategia de cinco ejes para enfrentar estas barreras:
Financiamiento y capitalización: Creación de un fondo de garantía estatal y fortalecimiento de Promipyme, junto con incentivos a la banca para ofrecer créditos en condiciones más accesibles.
Simplificación tributaria: Implementación de un monotributo y digitalización de registros para facilitar el pago de impuestos mediante tarjetas y plataformas automáticas.
Fortalecimiento legal: Reforzar el cumplimiento de la ley que prioriza a mipymes en compras públicas.
Digitalización comercial: Promover plataformas de comercialización y capacitación tecnológica.
Modernización laboral: Adaptar el Código de Trabajo a las mipymes e implementar esquemas flexibles de seguridad social para emprendedores y trabajadores informales.
El caso del sector construcción
Eliseo Cristopher, presidente de la Confederación Dominicana de la Pequeña y Mediana Empresa de la Construcción (Copymecon), advierte sobre los retos particulares de este subsector, donde los préstamos interinos para proyectos de obra representan un alto costo.
“El financiamiento es una de las mayores dificultades. Un adquiriente que paga tasas entre 15 % y 18 % tiene que asumir cuotas muy elevadas, lo que reduce el acceso a la vivienda para amplios sectores de la población”, afirmó.
Cristopher también cuestiona que las mipymes sean evaluadas bajo los mismos criterios que grandes empresas, sin considerar sus limitaciones. Esta situación les dificulta acceder a financiamiento y licitaciones, perpetuando la informalidad.
Apoyo internacional
Como parte de los esfuerzos para fortalecer el acceso al crédito, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de BID Invest, aprobó en junio un financiamiento de US$25 millones al Banco Caribe. Esta iniciativa está destinada a mipymes lideradas por mujeres, e incluye incentivos de hasta US$150,000 para quienes cumplan metas de inclusión de género.
Panorama general
Según la Encuesta Nacional de Mipymes 2022–2023 del Banco Central, en el país operaban 404,034 mipymes al cierre del año pasado, de las cuales sólo el 14.8 % eran formales.
En cuanto a digitalización, un estudio de Mastercard reveló que el 50 % de las mipymes que no aceptan pagos digitales ha perdido ventas, aunque el 94 % expresó interés en implementar estas herramientas.
Camino hacia el 2030
La Estrategia Nacional de Desarrollo 2030 establece objetivos clave para las mipymes, como fomentar la cultura emprendedora, integrar a más mujeres en sectores no tradicionales y mejorar la productividad.
Estas metas, sin embargo, sólo podrán alcanzarse si se diseñan políticas públicas diferenciadas y se fortalece la alianza entre el Estado, el sector financiero, el sector privado y las organizaciones gremiales.
