Santo Domingo. Las recientes medidas anunciadas por el Gobierno para fortalecer la economía y enfrentar los efectos de la incertidumbre internacional han generado reacciones encontradas entre sectores empresariales, comerciantes y líderes políticos.
Las disposiciones incluyen incentivos dirigidos a promover la inversión, apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) y mantener la estabilidad económica en un contexto marcado por desafíos globales. Sin embargo, diversos actores coinciden en que estas acciones deben complementarse con iniciativas que faciliten el acceso al financiamiento y estimulen la producción nacional.
Representantes del sector empresarial consideran que la coyuntura actual requiere respuestas coordinadas entre el Estado y el sector privado. Aunque reconocen el esfuerzo gubernamental para preservar el crecimiento económico, advierten que es necesario evitar que las nuevas cargas afecten la competitividad de las empresas formales.
Comerciantes y productores también han planteado la necesidad de combatir la informalidad y revisar normativas que, a su juicio, incrementan los costos operativos de los pequeños negocios. Sostienen que una mayor eficiencia en la recaudación puede lograrse ampliando la base tributaria y fortaleciendo los mecanismos de fiscalización.
Por otro lado, dirigentes de la oposición cuestionaron algunos aspectos del paquete económico, argumentando que determinadas medidas podrían traducirse en mayores compromisos tributarios para sectores de la población que ya enfrentan el aumento del costo de vida.
Entre las disposiciones anunciadas figura la creación de un nuevo tramo del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para ingresos superiores a RD$400,000 mensuales, medida que, según las autoridades, impactaría a una reducida proporción de contribuyentes.
Mientras continúa el debate, expertos coinciden en que el principal reto será equilibrar la necesidad de fortalecer las finanzas públicas con la protección del empleo, la inversión y el poder adquisitivo de los ciudadanos.
