Las medida anunciadas por Brasil responden a los aranceles adicionales de entre el 12,5 % y el 25 % fijados por Washington sobre diversos productos del país suramericano, bajo acusaciones de prácticas desleales y trabajo forzoso.
El Gobierno de Brasil anunció este jueves el inicio de un proceso administrativo para aplicar medidas de reciprocidad comercial contra Estados Unidos, en respuesta a los aranceles adicionales de entre el 12,5 % y el 25 % fijados por Washington sobre diversos productos del país suramericano bajo acusaciones de prácticas desleales y trabajo forzoso.
La respuesta gubernamental se fundamenta en la Ley de Reciprocidad Económica, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional y sancionada en 2025 por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, normativa que permite adoptar contramedidas frente a barreras comerciales, legales o políticas impuestas por otros países o bloques.
Mediante una nota citada por medios locales de prensa, el Ejecutivo comunicó el análisis para determinar si las medidas unilaterales estadounidenses, adoptadas bajo la Sección 301 de la legislación comercial de ese país, se ajustan a los supuestos de la ley brasileña. La apertura del procedimiento no implica la aplicación inmediata de nuevos aranceles a Estados Unidos, según precisó el portal Metrópoles.
Consultas diplomáticas y vía multilateral
A la par de este procedimiento, el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño notificó al Gobierno estadounidense la solicitud de consultas diplomáticas, «cuyo objetivo es mitigar o anular los efectos de las medidas y contramedidas previstas en la ley». El Ejecutivo remarcó que estas conversaciones refuerzan la voluntad del país de priorizar el diálogo y la negociación en sus relaciones internacionales.
Brasilia señaló que durante las investigaciones promovidas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos presentó argumentos, evidencias y «pruebas que refutan cada una de las alegaciones sobre supuestas prácticas comerciales desleales» utilizadas para fundamentar los gravámenes.
«Los aranceles estadounidenses son injustificados y arbitrarios, y Brasil seguirá defendiendo su postura en todas las instancias pertinentes. El Gobierno de Brasil seguirá actuando para reducir los daños que los aranceles de Estados Unidos causan a la economía y a los ingresos de los brasileños», afirma la nota oficial.
Esta decisión se suma a la estrategia multilateral de Brasil. Esta semana, Estados Unidos aceptó la solicitud brasileña de consultas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre dos tarifas distintas: un arancel del 25 % justificado por supuestas prácticas económicas desleales y otro del 12,5 % vinculado a la presunta falta de fiscalización de productos elaborados con trabajo forzoso.
La administración de Lula sostiene que ambas medidas son discriminatorias, unilaterales y violan los compromisos estadounidenses en la OMC.
Denuncia de injerencia política
El conflicto diplomático entre ambos países se profundizó la semana pasada con la retirada del visado a la embajadora brasileña en Washington por parte del Gobierno de Donald Trump, decisión justificada por la Casa Blanca ante supuestas demoras de Brasil en otorgar el beneplácito al nuevo embajador designado para la nación suramericana.
El Gobierno brasileño sostiene que tanto los gravámenes comerciales como la revocación del visado a la diplomática constituyen sanciones con motivaciones políticas para interferir en las elecciones presidenciales de Brasil del próximo octubre.
