Santiago de los Caballeros, R. D.— Con la presencia de autoridades, líderes empresariales, políticos y sociales, así como una amplia representación del liderazgo evangélico, se celebró por primera vez en Santiago el Desayuno Nacional de Oración de la Región Norte, un encuentro de fe y unidad en el que se elevaron oraciones por la Iglesia, las familias y las naciones.
Tras diez versiones celebradas en Santo Domingo, esta iniciativa extendió su alcance a la Región Norte, reuniendo a representantes de distintos sectores alrededor de un propósito común: buscar la dirección de Dios y fortalecer el compromiso espiritual y ciudadano con el bienestar de la República Dominicana.
El encuentro contó con la participación de los reverendos Pedro Choi y Lorenzo Mota King, así como del obispo Reynaldo Franco Aquino, presidente de la Alianza Evangélica Dominicana (AEDO), quien compartió el mensaje central de la ocasión, llamando a recuperar la oración como fundamento de una vida íntegra y de un liderazgo comprometido con la transformación de la sociedad.
En su mensaje, Franco Aquino exhortó a las autoridades, empresarios y líderes eclesiales a unir esfuerzos frente a los desafíos de la nación, fortaleciendo las familias, acompañando a la juventud y promoviendo la justicia, la solidaridad y la paz. Destacó que cuando nos arrodillamos ante Dios podemos permanecer de pie ante cualquier circunstancia, y llamó a traducir la fe en acciones concretas de servicio al prójimo.
Entre las autoridades presentes estuvieron el doctor Milcíades Franjul, enlace del Poder Ejecutivo con las iglesias; el senador de Santiago, Daniel Rivera; la gobernadora provincial, Rosa Santos; y el alcalde de Santiago de los Caballeros, Ulises Rodríguez. Su participación acompañó el encuentro entre el liderazgo público, la comunidad cristiana y los sectores sociales de la región.
También participaron el pastor Elvis Isaac; el apóstol Yasser Rivas, procedente de los Estados Unidos; y el pastor Osvaldo Torres, presidente de la Federación de Pastores Evangélicos de la Región del Cibao, junto a ministros y representantes de diversas congregaciones. Esta representación puso de manifiesto el valor de la unidad del pueblo cristiano y su vocación de contribuir al desarrollo integral de las comunidades.
Durante la jornada se intercedió por el fortalecimiento de la Iglesia, la restauración y protección de las familias y la paz de las naciones, con especial atención a la República Dominicana. El encuentro constituyó un llamado a perseverar en la oración y a asumir, desde cada espacio de responsabilidad, el compromiso de construir una sociedad más justa, solidaria y cimentada en valores.
